VI
lo que quiero que me diga
nada más que lo que quiero
se mece ahí en un instante
se muestra ahí en silencio
el desorden de las palabras
VI
lo que quiero que me diga
nada más que lo que quiero
se mece ahí en un instante
se muestra ahí en silencio
no importa qué se diga
–dice- y todo queda ahí
tendido sobre la nada
nadie sabe nada sabe
los profesores –por fin-
se quedan sin perorata
se preguntan azorados
qué continge cuando un
paréntesis queda rengo
es la cosa más terrible
nos abre a la nada
nos llena de espanto
se nos aparece
inundándolo todo
todo y nada es lo mismo
el mundo pierde la prisa
no tiene dónde ir se apaga
no sé qué pasa nadie sabe
palabreo sin fin sin fondo
cuando los paréntesis
quedan a medio hacer
nada encierra
amontona las
palabras que
se sostienen
en la noche
sin costuras
arrojadas
queriendo
torpemente
decirlo todo
de la noche
desbordada
se abisman
las imágenes
inquieta mímica
sin gesto ningún gesto
una fugaz presencia
interrumpe toda cuenta
el cansancio nada espera
nada resuelven algo se fuga
tironea la trama que lo retiene
se expone al silencio que estalla